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La tecnología de objetos es un enfoque dirigido a crear Sistemas de Información en base a componentes que pueden ser canibalizados o extraídos de sistemas existentes, y reagrupados para producir nuevos Sistemas. Estos componentes se conocen como objetos. Resulta interesante que este nuevo enfoque respecto a las Tecnologías de la Información va en apoyo de muchas de las ideas que están detrás de la reingeniería BPR. En lugar de examinar los beneficios de un enfoque de tecnología de objetos en relación con el software, en este artículo se analizan los beneficios y las sinergias resultantes de utilizar la tecnología de objetos en el contexto de programas BPR y BRE.
Una de las características básicas de la reingeniería BPR es que observa o analiza la empresa en términos de procesos que cortan las funciones tradicionales de los departamentos. Esto se consigue observando internamente los departamentos funcionales monolíticos y encadenando esas actividades entre los diversos departamentos, para culminar con el suministro de valor a los clientes o con la obtención de valor de los proveedores.
Los sistemas de Información tradicionales se han inclinado sobre todo por unidades funcionales monolíticas, dando lugar a aplicaciones que son ellas mismas monolíticas. En contraste, los sistemas orientados a objetos contienen conjuntos de objetos en copperación, que pueden ser empaquetados en aplicaciones y ser compartidos por éstas. Estos objetos pueden ser grandes o pequeños, y tan sencillos o complejos como la actividades que automatizan o soportan.
En última instancia, los sistemas orientados a objetos desecharán el bagaje funcional de las aplicaciones y se concentrarán en suministrar objetos con los que los usuarios deberán interactuar en algún momento durante un proceso comercial, bien para realizar algún cómputo o para extraer/manipular alguna información. El fraccionamiento de la estructura monolítica de las aplicaciones tendrá efectos profundos en la forma en que se definan los Sistemas de Información, en cómo se realice su reingeniería, y en cómo sean construidos. A continuación se analiza con más detalle cada una de estas áreas.
El cambio desde una visión funcional a una visión de proceso plantea nuevos requerimientos respecto a la forma en que se especifican y diseñan Sistemas. Ya no será suficiente con descomponer funcionalmente la lógica de una aplicación, manteniéndola separada de los datos sobre los que actúa. Lo que se necesita es un enfoque en la creación de modelos que pueda ser utilizado tanto para la conversión o mapping de procesos comerciales como para modelizar los objetos necesarios para el soporte de esos procesos. La tarea cambiará, desde el soporte de una función comercial a soportar un flujo de trabajo o workflow a lo largo de un proceso comercial. Los sistemas workflow convencionales, que intentan orquestar el trabajo entre aplicaciones monolíticas y tareas manuales, no podrán en última instancia ofrecer la flexibilidad que requieren las iniciativas BPR. En contraste, los Sistemas creados utilizando objetos están fundados inherentemente en un modelo workflow explícito que anima a los diseñadores de Sistemas a distribuir el trabajo entre múltiples objetos que actúan en copperación.
La tecnología de orientación a objetos ofrece técnicas de modelización que permiten definir objetos y relacionarlos de manera que puedan desarrollarse tanto procesos comerciales como Sistemas de información. Como existe un lenguaje uniforme para expresar procesos comerciales y procesos de Información es posible establecer una relación entre ambos.
Así, los procesos comerciales pueden actuar interactivamente con objetos software, y el modelo de workflow puede establecerse explícitamente de manera que muestre los cambios entre tareas manuales y automáticas.
La utilización de técnicas de modelización para describir empresas y actividades comerciales no es nueva, y ya se han utilizado técnicas de modelización de datos tradicionales para crear modelos de empresa. Sin embargo, a diferencia de los enfoques tradicionales, las técnicas orientadas a objetos no obligan a quienes crean los modelos de procesos comerciales a dividir sus modelos artificialmente en datos y procesos, sino que los objetos contienen todos los aspectos de los datos y de su comportamiento, y pueden utilizarse para representar entidades comerciales estáticas, como departamentos, tareas comerciales como aprobaciones de créditos, y subprocesos como tramitación de pedidos. Una consecuencia importante de esta aproximación de modelado uniforme es que, con le tiempo, el ajuste entre el funcionamiento comercial y los Sistemas de Información se mejorará. Es este aspecto de reconfigurabilidad el que está posicionando a los proyectos BPR como una ventaja comercial progresiva, en lugar de como los puntos de revolución aislados que eran percibidos hasta ahora.
Los cambios incrementales en los procesos comerciales quedarán reflejados en cambios en el modelo de objeto comercial y pueden dar lugar a cambios en el modelo de objeto de software. Los cambios radicales en los procesos comerciales pueden dar lugar a la creación de modelos de objetos comerciales y de software radicalmente diferentes. También aquí, es posible reconstituir los modelos reutilizando objetos que hayan sido previamente definidos y reorquestando la forma en que actúan interactivamente entre sí. Además, pueden introducirse nuevos objetos que representen nuevas prácticas comerciales, y relacionarlos con objetos antiguos.
Para este proceso de reutilización de modelos de objetos existentes es de importancia crítica la estructuración o empaquetamiento y la gestión de toda la variedad y número de objetos. Por ejemplo, resultaría inmanejable considerar a cada objeto comercial como un tarea elemental dentro de un proceso comercial. Las técnicas de modelización de objetos permiten estructurar los objetos como componentes de otros objetos (acumulaciones) y también permiten que los objetos sean refinamientos u optimizaciones de otros objetos. Estos dos mecanismos de estructuración hacen posible crear y desarrollar modelos de objetos en formas que resulten más útiles y significativas.
La acumulación o suma de objetos permite agruparlos para formar objetos mayores, mientras que el refinamiento de los objetos hace posible la portabilidad de modelos de objetos, bien entre empresas y organizaciones de un mismo sector, o entre organizaciones de diferentes sectores. Así, un modelo de objeto que representase la atención a clientes en el sector hotelero, si fuera lo suficientemente general podría ser refinado por dos cadenas de hoteles para introducir prácticas y conceptos comerciales específicos, o podría ser utilizado por una organización (también con los refinamientos apropiados) en el sector de los viajes de empresa.
En términos de reingeniería comparar procesos comerciales dentro de sectores y entre sectores es un medio importante de mejoras en reingeniería. La entrega de modelos de objetos comerciales genéricos con sus correspondientes modelos software permitirá a las empresas una rápida reingeniería de los sistemas de Información que soportan los procesos comerciales. En el caso de la reingeniería BRE, es decir, los programas de reingeniería comercial (en los que las empresas consideran la posibilidad de pasar a nuevas actividades), resulta aún más atractiva la utilidad de los modelos de objetos comerciales estándar para el desarrollo de nuevos Sistemas.
Para el éxito de la reingeniería es de importancia crucial el proceso de ingeniería. Muchos procesos comerciales son el resultado de una simple evolución en el tiempo, y no han sido objeto de ingeniería alguna, por lo que con frecuencia surge la confusión entre qué pasos de proceso existen y cómo se ejecutan esos pasos. En la mayoría de los enfoques BPR existe una primera etapa en la que se separa el qué del cómo de los procesos comerciales.
La utilización de técnicas de modelización de objetos en este proceso resulta útil, ya que la separación entre lo que hace un objeto y cómo lo hace es fundamental en la definición de todas las descripciones de objetos. Así, tanto los modelos de objetos comerciales como los modelos de objetos de software heredan esta separación. Por otra parte, esta separación permite adoptar un enfoque elegante para una mejora permanente de la eficiencia de los Sistemas de Información que soportan los procesos comerciales. Según van apareciendo formas de implementar software, pueden introducirse una a una sin necesidad de producir alteraciones en todo el sistema.
En el caso de los objetos de software, la separación entre lo que hace un objeto y cómo lo hace ofrece también otros beneficios dentro del contexto de la creación de Sistemas. La organización OMG ha especificado mecanismos tecnológicos (conocidos como CORBA, Common Object Request Broking Architecture) que permiten a los objetos de software interactuar unos con otros en base a un método estándar (conocido como IDL, Inteface Definition Language) capaz de describir lo que hace un objeto independientemente de cómo lo hace. Esto significa que pueden adquirirse objetos de software procedentes de múltiples fuentes sin preocuparse por la incompatibilidad en la implantación, y que en las implantaciones de objetos de software no es necesario utilizar lenguajes orientados a objetos, lo que significa a su vez que el software antiguo tiene el potencial de ser reutilizado si puede ser descrito utilizando el lenguaje IDL. Esto permitirá a las empresas concentrarse en desarrollar software para obtener una ventaja competitiva e integrarlo con software corriente adquirido y adaptable a medida de las propias necesidades o con sistemas antiguos ya existentes.
Al alcanzarse una masa crítica en el número de empresas y organizaciones que desarrollan Sistemas de Información utilizando objetos de software, también será posible la interfuncionalidad o interoperabilidad con Sistemas de proveedores y clientes. Este nivel de interfuncionalidad permitirá la reingeniería de Sistemas de cara a un rediseño de la red comercial, en que las empresas deciden colaborar con los proveedores o con los clientes con el fin de modificar los límites y fronteras de sus procesos comerciales internos.
Esto podrá requerir una ampliación de los procesos comerciales con el fin de comprar directamente a los proveedores, por ejemplo bajo un método JIT Just In Time). Alternativamente, puede requerir también la contratación de procesos comerciales permitiendo a los clientes pedir productos o utilizar servicios directamente, como en el caso de las operaciones bancarias desde el hogar. Se conocen casos de fusiones y adquisiciones de empresas que han fracasado por la incompatibilidad de sus Sistemas de Información.
Eliminar procesos comerciales y someterlos a reingeniería con el fin de obtener una ventaja competitiva conducirá a la necesidad de una reingeniería de los Sistemas de soporte. La tecnología de objetos reduce al mínimo el esfuerzo de desarrollo para nuevos sistemas al permitir la reutilización de componentes de sistemas antiguos mientras se permite la inclusión de nuevos componentes.
Si se está considerando acometer la reingeniería BPR, deberán analizarse los beneficios de la tecnología de orientación a objetos o correr el riesgo de que los Sistemas de Información se conviertan en una carga para la efectividad en la implantación de procesos comerciales que hayan sido objeto de reingeniería.
Finalmente, pregúntese qué pasará después del proyecto BPR inicial y cómo mantendrá la coordinación entre las mejoras continuas del proceso comercial y los Sistemas de Información existentes.