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Dios habla el lenguaje de los hombres. La fe judía, luego cristiana recibe la Biblia como la PALABRA DE DIOS. Sirviéndose de instrumentos humanos, Dios mismo habla por su boca. Mas allá de sus expresiones humanas, es su pensamiento que se expresa, y en particular su VERDAD que se manifiesta.
Debido al conocimiento de la historia, al desarrollo extraordinario de las Ciencias, se ha producido una grave crisis, respecto de la Biblia: unos la han abandonado, pues no es inerrante, se equivoca, no es inspirada; es un libro como otro, es una palabra puramente humana, un puro lenguaje de hombres...... otros prefieren cerrar los ojos y decir: no, todo es cierto, absolutamente verdadero en la Biblia, es el lenguaje de Dios que debe ser perfecto y verídico en todo.....
La solución esta en redescubrir o, mejor, en revalorizar el instrumento humano de que Dios se ha servido, tomar en serio el hecho de que Dios habla el lenguaje de los hombres. Los Teólogos han comprendido que los escritores sagrados no deben ser considerados como simples máquinas sin iniciativas, sino como seres inteligentes que han trabajado bajo la dirección de Dios, con sus ideas, su cultura, su manera de concebir la verdad.
Una cosa es la verdad absoluta, tal como se encuentre en Dios; otra la manera como el hombre la expresa, que está forzosamente condicionada por una época, una cultura.
Muchos escándalos y conflictos recientes proceden del desconocimiento de este hecho. Si no encontramos en la Biblia la verdad que buscamos, si creemos aún descubrir allí errores, no será que le pedimos una verdad que ella no pretende darnos?
Hemos de rectificar, pues, nuestra manera de concebir la verdad en la Biblia, despojarnos de ciertas categorías y ver que clase de verdad Dios nos propone.
1. UNA VERDAD DE GENERO SEMITA
No es preciso buscar en la Biblia una verdad Griega, sino una verdad de género semita.
La verdad Bíblica se encuentra: La marcha del conocimiento semita, especialmente en la Biblia, es muy diferente. La verdad no es una cosa abstracta es algo muy concreto, algo que se alcanza mas por el amor, por la acción, por todo el ser, que por la sola inteligencia. La palabra hebrea Yadá, conocer, expresa este encuentro vital.
En la Biblia, Dios no es una idea, es una PERSONA; no es el primer motor (Aristóteles), ni tampoco el soberano bien (Platón): es un ser que se encuentra, que nos ama, que nos habla, que crea todo cuanto existe, que esta en la base de todo, que dirige la historia. " Yahvé es un Dios de ternura y de piedad, lento a la cólera, rico en misericordia y fidelidad......" (Ex. 34,6 -7). Dios se manifiesta como un ser personal que ama y que es justo.
En la Biblia conocer es amar: La Palabra de Dios en la Biblia no es un concepto abstracto; es una palabra viviente que nos llama al corazón. Dios se dirige a nosotros y quiere que le conozcamos " marchando con El" en su camino, obedeciendo sus leyes. Dios conoce al hombre en la medida en que lo ama. Amar, marchar, servir, características del Pueblo de Dios en el Antiguo y Nuevo testamento.
Es preciso, pues buscar en la Biblia una verdad de vida: emeth, sinceridad, fidelidad, constancia, solidez.
Monismo y dualismo: Dios ha elegido en su providencia el modo de pensar Bíblico para expresarse, mucho más sencillo que el griego.
En la mentalidad griega, sabemos que existe un dualismo : materia y espíritu, principio bueno y principio malo..... Dios nos enseña en la Biblia un Monismo: un principio único que es Dios, de donde procede todo, el espíritu y la materia. En la mentalidad hebrea existen ciertamente el alma y el cuerpo, lo sensible y no - sensible etc. pero estos se distinguen y no se oponen. El objeto de la salvación es precisamente toda la persona, todo su ser que camina y se orienta hacia Dios.
2. UNA VERDAD RELIGIOSA
Es preciso no creer que la Biblia, siendo el libro de la verdad, el libro de Dios, nos deba decir la última palabra verdadera sobre todo, historia, ciencia y demás conocimientos naturales. Ciertamente en la Biblia todo es inspirado, incluso las cosas profanas, pero no todo es objeto de revelación. La Biblia enseña un género de verdad: " La verdad que Dios ha querido ver consignada en las Sagradas Escrituras en vistas a nuestra salvación ". La Biblia no pretende enseñarnos el detalle positivo, científico y material de las cosas.
La dimensión religiosa del mundo: Hasta la edad media incluso, el hombre ha guardado el sentido religioso, es decir, que para él, Dios existe. Hay una visión del mundo en que Dios es lo esencial, el principio y el fin. Para estos hombres, existe como una cuarta dimensión, la dimensión sobrenatural, la dimensión religiosa. En la Biblia, sea de historia, ciencia o cosmología, se habla en cuanto tiene relación con Dios. Se ve en eso un símbolo, una expresión, un mensaje de Dios.
Una historia religiosa: La historia juega aquí un papel básico, ya que la revelación Bíblica es esencialmente histórica. Interesa a los autores muy distintamente que las ciencias naturales. Algunos hechos históricos son objeto de la enseñanza formal de la Biblia; se benefician de la garantía de la inerrancia. Pero no es por su detalle material sino por su significación profunda de salvación.
La inspiración empuja al autor humano a buscar, a reflexionar a comprender lo que interesa su enseñanza. Por ello, tal inspiración los ha dejado en su condición, con sus maneras de ver, bastante primitivas quizá, sobre la ciencia y la historia. Lo que ella ha hecho es esclarecer su espíritu, dirigir su pluma para que, a través de estos conocimientos de su tiempo, imperfectos, erróneos aún en el detalle, pase un justo juicio sobre lo que concierne a lo esencial.
Enfocar lo esencial: En nuestro conocimiento humano corriente, creemos que lo importante en la verdad es la exactitud del detalle. Pero Dios no tenía nuestros puntos de vista miopes, y el autor inspirado no ha mirado a 20 cm. Como nosotros, sino que miraba hacia el infinito y ha hablado de detalles científicos o históricos en una perspectiva, sobre el infinito.
Es preciso, pues, una Conversión. Hay que buscar ante todo la intención del autor sagrado y de Dios, tras él, para ver lo que él nos quiere decir, lo que le interesa, donde está su mensaje y buscar la verdad solo allí, sin detenerse en las inexactitudes materiales.
Pedagogía divina: La inspiración de Dios ha consistido en dirigir el espíritu del autor hacia lo esencial de su mensaje, que es su elemento religioso, y al mismo tiempo lo ha estimulado para componer toda la presentación que va a hacer asimilable este mensaje. Todo es inspirado, todo es de lamino de Dios, pero todo no tiene la misma importancia; todo está orientado hacia algo que es lo esencial, el centro de la pieza, y esto es religioso.
3. UNA VERDAD QUE DESCUBRE EL HOMBRE
No pensemos que la verdad Bíblica se nos ha dado toda hecha, como por un dictado. La verdad divina no ha caído del cielo sobre las cabezas de los inspirados como un texto ya elaborado. Esta concepción es pueril y hay que reaccionar contra ella.
La revelación, y la inspiración que la dirige, y la verdad que procura, comportan una reacción mucho mas activa del hombre. La inspiración de Dios no ha consistido en iluminar al autor humano de tal manera que recibiera y escuchara una palabra y la transcribiera tal cual. Consiste en hacer pensar a este autor, en hacerlo reflexionar.
En los autores inspirados, pues, Jeremías, Isaías, Pablo, Pedro etc. la inspiración y la revelación que ella aporta, no está hecha del todo, es un descubrimiento que ellos hacen bajo la luz de Dios.
El autor inspirado colabora en el descubrimiento: El pecado original, la caída en el paraíso etc. serían escenas que vio el autor inspirado? no; es preciso contemplar mas bien a muchos teólogos, de muchas generaciones, que han reflexionado sobre el problema del mal, su origen. Reflexionando, pues, bajo la luz de Dios lo que es la inspiración, fecundados por el Espíritu Santo, ayudándose del aporte de muchos siglos, pero esclarecidos por el Espíritu Santo., estos teólogos descubren que hubo en el origen un acto, un drama, algo que ocurrió.........
Toda la revelación no se dio pues de un golpe, sino que ha habido progresos: "Tengo todavía muchas cosas que deciros, pero ahora no podéis tenerlas (comprenderlas). Cuando venga el Espíritu de verdad, El os conducirá hacia la verdad toda entera " (Jn. 16, 12-13).
Fotografía y Pintura: Es preciso tener la Revelación un concepto muy vivo, muy cálido, como un descubrimiento; el hombre tiene algo aquí! es como la marcha de un pueblo elegido por Dios que sirviéndose de las culturas vecinas, fecundado por el Espíritu, avanza, crece en el descubrimiento hacia la revelación plena. Es mucho mas bello que si el hombre hubiera sido tratado como esclavo, recibiéndolo todo de Dios sin tener nada que decir. Esta conquista comporta una actividad interior del espíritu. Dios no esta obligado a dar su verdad, su revelación en los objetos exteriores; la da también interiormente. Hay que reaccionar contra esta concepción estrecha del conocimiento que quiere que la verdad este siempre en el objeto únicamente, y que el espíritu no tenga sino el papel pasivo de reflexionarla tal cual. Si la verdad esta en el objeto, esta también en el sujeto. El autentico conocimiento es como una mezcla de ambos: objeto y sujeto. Es la pintura opuesta a la fotografía. Esta procura una reproducción material y pasiva de lo que es exterior; la pintura es una cierta comunión en donde el artista pone algo de si mismo, aporta su propia reacción profunda y transforma bastante el objeto para penetrar su verdadera esencia y hacerla comprender mejor y ver lo que no podría lograr la fotografía.
Expresar lo inexpresable: El gran drama de la historia de la salvación, en su fondo, no puede ser experimentado, ni cae bajo nuestros sentidos; para presentarlo al espíritu humano es preciso valerse de una acomodación especial. Es como una madre que asimila los alimentos y los transforma en leche para que el niño pueda absorverlos y beneficiarse.
El pueblo elegido, la madre Iglesia, han vivido experiencias en sí inexpresables, experiencia de Dios que revela al hombre el misterio de su trascendencia, experiencia del Hijo de Dios que se manifiesta sobre la tierra. Los que han escuchado estas palabras, los que han visto vivir y han vivido con El meses y años no han sido encargados por Dios para llevarle un diario, precisando detalles que para nosotros no dirían nada. Han sido encargados por el Espíritu Santo para digerir sus experiencias, repensarlas, expresarlas, predicarlas y finalmente escribirlas para hacérnolas asimilables.
La inspiración del Espíritu Santo ha consistido precisamente en dirigir este trabajo, en querer determinar a transformación, en fecundar esta apuesta en fórmulas orales y después escritas y en impedir que esta transformación sea una deformación.
La Biblia tiene su lenguaje: Hay como un vocabulario Bíblico que no esta hecho solamente de palabras sino de imágenes, ideas, temas. Dios para expresar lo inexpresablemente natural, a saber el trastorno cósmico, el cambio del mundo que Dios provocara un dia y que supera nuestra imaginación sensible. Es este un lenguaje Bíblico que es preciso saber comprender y penetrar para percibir el sentido que expresa.
4. UNA VERDAD QUE PROGRESA
La revelación se hace en forma progresiva. Hay una evolución en la revelación, hay una pedagogía Divina. Ya que Dios no da su revelación toda hecha sino que la hace descubrir, y en este descubrimiento va adaptándose a los progresos del Espíritu humano.
Algunos teólogos de hoy identifican pura y simplemente el pensamiento del autor humano y el de Dios. Pero no, Dios es infinitamente superior. El hace conocer al autor humano todo lo que este puede conocer, pero sabe mucho mas. Incluso Dios pone mucho mas en el texto Sagrado y que el autor Sagrado no ve allí. Es lo que se llama el sentido típico y el sentido pleno.
Enfoques Progresivos: Dios mismo corrige ciertas presentaciones deficientes. Tal progreso era necesario para la pedagogía. Por ejemplo, la masacre de los enemigos: en si es algo malo, pero encierra un elemento bueno el hecho de que el pueblo santo no debe contaminarse con los cananeos; Dios quiere una separación total. Esa idea de la masacre de los enemigos va progresando en tal forma que se convierte en la ley del Talión y termina finalmente en el perdón y amor a los enemigos. Es preciso, pues, apreciar una enseñanza de la Biblia pensando en las precisiones o transformaciones que ha conocido a traves del libro. Así como lo dice el concilio vaticano II : para encontrar el sentido de los textos sagrados es preciso considerar con no menos diligencia el contenido y la unidad de toda la escritura (De Revelatione No 12). Además la verdad trascendente como tal no puede expresarse pura y simplemente.
Dialéctica Bíblica: Hay en la Biblia una dialéctica. Las verdades de un libro no son las de otro. Ya se completan y enriquecen por sentidos segundos; ya se corrigen, porque eran imperfectas al comienzo y Dios por su pedagogía le ha dado luego enseñanzas superiores. La verdad de Dios no esta sino en toda la Biblia, en la Biblia tomada como un todo.
CONCLUSION
Resumo mis cuatro puntos: 1). Abordemos la Biblia con espíritu menos occidental y menos griego, no buscando verdades especulativas, sino una verdad de vida, de encuentro y de amor que nos haga marchar con ella. 2). Vayamos a la Escritura con este sentido religioso que busca en los sucesos y en las palabras la dimensión divina, el sentido de Dios. 3). Vayamos con el sentido de una revelación en progreso, en marcha a la que ha aportado algo al espíritu humano. 4). En fin, leamos la Biblia con el sentido dialéctico que no se contenta con tomar un texto aisladamente, sino que lo pone en el contexto y en el contexto mayor.
Dios ha hablado el lenguaje de los hombres, para que, formados en su escuela, aprendiéramos poco a poco a hablar el lenguaje de Dios.
Cfr. Pierre Benoit O.P. , Revue " La vie spirituelle, No 526, abril 1966.
