|
"Para
qué llamar caminos
a los surcos del azar?...
Todo el que camina anda
Como Jesús sobre el mar"
"Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar"
"Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar"
Antonio Machado (Proverbios y cantares LXXXI, XXIX, XLIV)
"Se miente más de la cuenta
por falta de fantasía:
también la verdad se inventa"
"La verdad es lo que es
y sigue siendo verdad,
aunque se diga al revés"
"¿Tu verdad? No, la verdad
ven conmigo a buscarla;
la tuya, güardatela"
"Doy consejo, a fuer de viejo:
nunca sigas mi consejo"
"Por todas partes te busco
sin encontrarte jamás,
y en todas partes te encuentro
sólo por irte a buscar"
"En preguntar lo que sabes
el tiempo no has de perder...
y a preguntas sin respuesta
¿quién te podrá responder?"
"El ojo que ves no es
ojo porque tu lo veas:
es ojo porque te ve"
"Moneda que está en la mano,
quizá se deba guardar;
la monedita del alma,
se pierde si no se da"
Antonio Machado (Proverbios y cantares XLVI, XXX; LXXXV, XCIV, VIII, I)
"Camino que no es camino
de más está que se emprenda,
porque más nos descarría
cuanto más lejos nos lleva."
"Tonto es el que mira atrás...
mientras que hay camino adelante,
el caso es andar y andar"
"Todo es hasta acostumbrarse;
cariño le toma el preso
a la reja de la cárcel."
Manuel Machado
Si das un pescado a un hombre, se alimentará una vez;
si le enseñas a pescar, se alimentará toda la vida.
Si tus planes son para un año, siembre trigo.
Si son para diez años, planta un árbol.
Si son para cien años, instruye al pueblo.
Sembrando trigo una vez, cosecharás una vez.
Plantando un árbol, cosecharás diez veces.
Instruyendo al pueblo, cosecharás cien veces
"Mientras los ríos corran al mar,
mientras los montes brinden sombra a los valles
y haya estrellas en el cielo,
debe durar la memoria del beneficio recibido
en la mente del hombre agradecido"
( Virgilio)
"Sic vos non vobis"
Así vosotras, pero no para vosotras,
hacéis nidos, aves.
Así vosotras, pero no para vosotras,
producís lana, ovejas.
Así vosotras, pero no para vosotras,
fabricáis miel, abejas.
Así vosotros, pero no para vosotros,
arrastráis el arado, bueyes.
(Virgilio)
"Me gustas cuando callas, porque estás como ausente,
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubiesen volado,
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma,
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de ensueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía,
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quedándote mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz, no te alcanza.
Déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con mi silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada,
tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
(Pablo Neruda, Poema 15)
Soneto
a Cristo Crucificado
No me mueve, mi Dios,
para quererte el cielo que me tienes prometido;
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte
Tú me mueves, Señor,
muéveme el verte
clavado en esa cruz y escarnecido;
mueve el ver tu cuerpo tan herido;
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, al fin,
tu amor, y en tal manera
que, aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y, aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque
te quiera;
pues, aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
(Anónimo)
LA PALABRA
"Todo lo que usted quiera, si señor,
pero son las palabras las que cantan,
las que suben y bajan...Me prosterno ante ellas...
Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito...
Amo tanto las palabras...
Las inesperadas...
Las que glotonamente se esperan, se acechan, hasta que de pronto caen...
Vocablos amados...
Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo,
metal, rocío...
Persigo algunas palabras...
Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema...
Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo,
me preparo frente al plato, la siento cristalinas, vibrantes, ebúrneas,
vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas...
Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro,
las emperejilo, las liberto...
Las dejo como estaláctitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida,
como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola...
Todo está en la palabra...
Una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o
porque otra se sentó como reinita adentro de una frase que no la esperaba
y que la obedeció...
Tienen sombra, transparencia, peso, plumas, pelos, tienen de todo lo que se
les fue agregando de tanto rodar por el río, de tanto transmigar la patria,
de tanto ser raíces...
Son antiquísimas y recientísimas...
Viven en el féretro escondido y en la flor apenas comenzada...
Qué buen idioma el mío, qué buena lengua heredamos de los
conquistadores torvos...
Estos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas
encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maíz,
huevos fritos, con aquel apetito voraz que nunca más se ha visto en el
mundo...
Todo se lo tragaban como religiones, pirámides, tribus, idolatrías
iguales a las que ellos traían en sus grandes bolsas...
Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra...
Pero a los bárbaros se las caían de las botas, de las barbas,
de los yelmos, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que
se quedaron aquí resplandecientes...:
el idioma. Salimos perdiendo...
Salimos ganando...
Se llevaron el oro y nos dejaron el oro...
Se lo llevaron todo y nos dejaron todo...
Nos dejaron las palabras"
Pablo Neruda
PALEMON EL ESTILITA
...Y el buen monje
la miraba, la miraba, la miraba,
y, queriendo hablar, no hablaba
y sentía su alma esclava
de la bella pecadora
de mirada tentadora
y un ardor nunca sentido
sus arterias encendía
y un temblor desconocido
su figura larga
y flaca y amarilla sacudía:
¡era amor!...
(Guillermo Valencia)
"Saber sufrir y tener
el alma recia y curtida
es lo que importa saber;
la ciencia del padecer,
es la ciencia de la vida"
(José María Pemán)
"Dijo a la lengua el suspiro:
échate a buscar palabras
que digan lo que yo digo"
(Copla popular española)
"En bondad, como el mar, no tengo fondo,
y ésa es también la hondura de mi amor;
que cuanto más te doy, tanto más tengo"
(Shakespeare)
"Adiós, días de sosiego,
hay que volver a la brega,
que juega mal el que juega
nada más que a un solo juego"
"Méteme, Padre eterno, en tu pecho,
misterioso hogar.
Dormirá allí, pues vengo deshecho
Del duro bregar"
(Unamuno)
ANUNCIO
"Quiero mujer así:
Joven, discreta, no muy alta,
Ni flaca, ni bonita;
De todo regular.
No soy poeta.
Que se vista como una castellana:
Recatada de escote, falda honesta,
Y que luzca altivez de soberana.
Que sepa descoser el alma mía,
Volverla de revés, quitarle manchas
Y hacer mi vida clara como el día.
Que me perdone todas mis diabluras,
Que no acostumbre el cine los domingos
Y no quiera estudiar literatura.
Que sepa cocinar y hacer milagros
Con el poco dinero que me gano,
Pensando en verso y trabajando en prosa.
Y por encima de todo que me tenga,
Cuando me mire derrotado y triste,
Un amor parecido al de mi madre.
Urgente. Pago bien:
Mi vida entera,
Mi corazón, mi fe, mis altiveces.
De contado o a plazos.
¡Como quiera!"
(Miguel Angel Menéndez)
EL
ARBOL
Yo soy el calor de tu hogar en las noches de invierno, largas y frías.
Yo soy la sombra amiga que te protege contra el sol del estío.
Mis frutos sacian tu hambre y calman tu sed.
Soy la viga que soporta el techo de tu casa.
Soy las tablas de tu mesa, la cama en que descansas.
Soy el mango de tus herramientas, la puerta de tu casa.
Cuando naces tengo madera para tu cuna,
Cuando mueres te acompaño al seno de la tierra.
Si me amas como merezco, defiéndeme contra los insensatos.
(Leyenda en un arco en León, México)
"Si para recobrar lo recobrado
Tuve que haber perdido lo perdido,
Si para conseguir lo conseguido
Tuve que soportar lo soportado.
Si para estar ahora enamorada
Fue menester haber estado herida,
Tengo por bien sufrido, lo sufrido,
Tengo por bien llorado, lo llorado.
Porque después de todo he comprendido
Que no se goza bien de lo gozado,
Sino después de haberlo padecido.
Porque después de todo he comprobado
Que lo que tiene el árbol de florido,
Vive de lo que tiene sepultado."
(Santa Teresa de Jesús)
"Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda,
La paciencia todo lo alcanza,
Quien a Dios tiene,
Nada le falta.
¡Sólo Dios Basta!"
(Santa Teresa de Avila)
EL HIMNO COTIDIANO
Gabriela Mistral
En este nuevo día que me concedes. ¡Oh Señor!
Dame mi parte de alegría y haz que consiga ser mejor.
Dichoso yo, si al fin del día, un odio menos llevo en mí;
Si una luz mis pasos guía y si un error más yo extinguí, y si por la rudeza mía
Nadie sus lágrimas vertió, y si alguien tuvo la alegría que mi ternura le ofreció.
Dame Tú el don de la salud, la fe, el ardor, la intrepidez, séquito de la juventud;
Y la cosecha de verdad, la reflexión, la sensatez, séquito de la ancianidad.
Que cada tumbo en el sendero me vaya haciendo conocer
Cada pedrusco traicionero que mi ojo ruin no supo ver.
Y más potente me incorpore, sin protestar, sin blasfemar.
Y mi ilusión la senda dore, y mi ilusión me la haga amar.
Que dé la suma de bondad, de actividades y de amor que a cada ser
Se manda dar; suma de esencias a la flor y de albas nubes a la mar.
Y que, por fin, mi siglo engreído en su grandeza material.
No me deslumbre hasta el olvido, de que soy barro y soy mortal.
Ame a los seres este día; a todo trance halle la luz.
Ame mi gozo y mi agonía; ¡ame la prueba de mi cruz!
ARROYITO
| Arroyito Chiquitito, de aguas finas, cristalinas, saltarín, murmurador... Arroyito Chiquitito, Tus agüitas, Tan claritas, ¿dónde llevan su canción? De la sierra Salto al llano Y mis aguas llevo ufano A mi hermano, Que es mayor. Con mi hermano De la mano Voy cantando Mi cantar, Mientras vamos Despacito Caminito De la mar. (Victorino A. Del Castillo) |
|
Con ánimo de hablarle en confianza
de su piedad entré en el templo un día,
donde Cristo en la cruz resplandecía
con el perdón de quien le mira alcanza.
Y aunque la fe, el amor y la esperanza
a la lengua pusieron osadía,
acordéme que fue por culpa mía
y quisiera de mí tomar venganza.
Ya me volvía sin decirle nada
y como vi la llaga del costado,
paróse el alma en lágrimas bañada.
Hablé, lloré y entré por aquel lado,
porque no tiene Dios puerta cerrada
al corazón contrito y humillado.
(Lope de Vega)
"Si para recobrar lo recobrado
Tuve que haber perdido lo perdido,
Si para conseguir lo conseguido
Tuve que soportar lo soportado.
Si para estar ahora enamorada
Fue menester haber estado herida,
Tengo por bien sufrido, lo sufrido,
Tengo por bien llorado, lo llorado.
Porque después de todo he comprendido
Que no se goza bien de lo gozado,
Sino después de haberlo padecido.
Porque después de todo he comprobado
Que lo que tiene el árbol de florido,
Vive de lo que tiene sepultado."
y Este otro:
"Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda,
La paciencia todo lo alcanza,
Quien a Dios tiene,
Nada le falta.
¡Sólo Dios Basta!"
Santa Teresa de Avila
A JESÚS CRUCIFICADO.
A
vos corriendo voy, brazos sagrados
en la cruz sacrosanta descubiertos,
que para recibirme estáis abiertos
y por no castigarme estáis cerrados;
A vos divinos ojos eclipsados,
de tanta sangre y lágrimas cubiertos,
que para perdonarme estáis despiertos
y que por no confundirme estáis cerrados;
A vos clavados pies para no huírme;
a vos cabeza baja por llamarme;
a vos sangre vertida para ungirme;
a vos costado abierto quiero unirme;
a vos clavos sagrados quiero atarme,
para vos ser atado, unido y firme.
Pedro de Urquinaona y Pardo.
Cantares...
.
Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.
..
Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.
.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...
.
Nunca perseguí la gloria.
.
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...
.
Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten
de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
.
Golpe a golpe, verso a verso...
.
Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país
vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
.
Golpe a golpe, verso a verso...
.
Cuando el jilguero no puede
cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
.
Golpe a golpe, verso a verso.
(Antonio Machado)
Anoche cuando dormía
.
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una fontana fluía
dentro de mi corazón.
Di, ¿por qué acequia escondida,
agua, vienes hasta mí,
manantial de nueva vida
de donde nunca bebí?
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una colmena tenía
dentro de mi corazón;
y las doradas abejas
iban fabricando en él,
con las amarguras viejas
blanca cera y dulce miel.
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que un ardiente sol lucía
dentro de mi corazón.
Era ardiente porque daba
calores de rojo hogar,
y era sol porque alumbraba
y porque hacía llorar.
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que era Dios lo que tenía
dentro de mi corazón. .
(Antonio Machado)
He andado muchos caminos
.
He andado muchos caminos
he abierto muchas veredas;
he navegado en cien mares
y atracado en cien riberas.
.
En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
soberbios y melancólicos
borrachos de sombra negra.
.
Y pedantones al paño
que miran, callan y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.
.
Mala gente que camina
y va apestando la tierra...
.
Y en todas partes e visto
gentes que danzan o juegan,
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.
.
Nunca, si llegan a un sitio
preguntan a donde llegan.
Cuando caminan, cabalgan
a lomos de mula vieja.
.
Y no conocen la prisa
ni aun en los días de fiesta.
Donde hay vino, beben vino,
donde no hay vino, agua fresca.
.
Son buenas gentes que viven,
laboran, pasan y sueñan,
y un día como tantos,
descansan bajo la tierra.
(Antonio Machado)<BR.< span> .
COPLAS DEL ALMA QUE PENA POR VER A DIOS
Vivo sin vivir en mí,
y de tal manera espero,
que muero porque no muero.
En mí yo no vivo ya,
y sin Dios vivir no puedo;
pues sin El y sin mí quedo,
este vivir ¿ qué sería?
Mil muertes se me hará,
pues mi misma vida espero,
muriendo porque no muero.
Esta vida que yo vivo
es privación del vivir;
y así es contino morir
hasta que viva contigo:
oye, mi Dios, lo que digo,
que esta vida no la quiero:
que muero porque no muero.
Estando absente de ti,
¿qué vida puedo tener,
sino muerte padescer,
la mayor que nunca vi?
Lástima tengo de mí,
pues de suerte persevero
que muero porque no muero.
El pez del agua sale,
aun de alivio no caresce,
que en la muerte que padesce,
al fin la muerte le vale.
¿Qué muerte habrá que se iguale
a mi vivir lastimero,
pues si más vivo más muero?
Cuando me pienso aliviar
de verte en el Sacramento,
Háceme más sentimiento
el no te poder gozar;
todo es para más penar,
por no verte como quiero,
que muero porque no muero.
Y si me gozo, Señor,
con esperanza de verte,
en ver que puedo perderte
se me dobla mi dolor:
viviendo en tanto pavor,
y esperando como espero,
muérome porque no muero.
Sácame de aquesta muerte,
mi Dios, y dame la vida,
no me tengas impedida
en este lazo tan fuerte;
mira que peno por verte,
y mi mal es tan entero,
que muero porque no muero.
Lloraré mi muerte ya,
y lamentaré mi vida
en tanto que detenida
por mis pecados está.
¡Oh mi Dios! ¿Cuando será?
Cuando yo diga de vero:
vivo ya, porque no muero.
(San Juan de la Cruz)
.
COPLAS HECHAS SOBRE UN EXTASIS DE ALTA CONTEMPLACIÓN
Entréme donde no supe,
y quedéme no sabiendo,
toda sciencia trascendiendo.
Yo no supe dónde entraba,
porque, cuando allí me vi,
sin saber dónde me estaba,
grandes cosas entendí
no diré lo que sentí,
que me quedé no sabiendo,
toda sciencia trascendiendo.
De paz y de piedad
era la sciencia perfeta,
en profunda soledad,
entendida vía reta;
era cosa tan secreta,
que me quedé balbuciendo,
toda sciencia trascendiendo.
Estaba tan embebido,
tan absorto y ajenado,
que se quedó mi sentido
de todo sentir privado;
y el espíritu dotado
de un entender no entendiendo
toda sciencia trascendiendo.
Cuanto más alto se sube,
tanto menos entendía
que es la tenebrosa nube
que a la noche esclarecía;
por eso quien la sabía
queda siempre no sabiendo
toda sciencia trascendiendo.
El que allí llega de vero,
de sí mismo desfallece;
cuanto sabía primero
mucho bajo le paresce;
y su sciencia tanto cresce,
que se queda no sabiendo
toda sciencia trascendiendo.
Este no saber sabiendo
es de tal alto poder,
que los sabios arguyendo
jamás le pueden vencer;
que no llega su saber
a no entender entendiendo,
toda sciencia trascendiendo.
Y es de tan alta excelencia
aqueste sumo saber,
que no hay facultad ni sciencia
que le puedan comprender;
quein se supiere vencer
con un no saber sabiendo,
irá siempre trascendiendo.
Y si lo queréis oír,
consiste esta suma sciencia
en un subido sentir
de la divinal Esencia.
Es obra de su clemencia
hacer quedar no entendiendo,
toda sciencia trascendiendo.
(San Juan de la Cruz)
.
LA NOCHE OSCURA
En una noche oscura,
con ansias en amores inflamada,
(¡oh dichosa ventura!)
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.
A oscuras y segura,
por la secreta escala disfrazada,
(¡oh dichosa ventura!)
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.
En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz ni guía
sino la que en el corazón ardía.
Aquésta me guïaba
más cierta que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.
¡Oh noche que me guiaste!,
¡oh noche amable más que el alborada!,
¡oh noche que juntaste
amado con amada,
amada en el amado transformada!
El mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.
El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería,
y todos mis sentidos suspendía.
Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el amado,
cesó todo, y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado
(San Juan de la Cruz)
.
